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Rumbo a la cuarta transformación de México

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Circuito Interior y Periférico, escenarios del ‘‘ajuste de tuercas’’ del GDF contra maestros

  • ‘‘¡Hombres, hombres!’’, pedían educadoras para hacer frente a los granaderos
 
Arturo Cano
Periódico La Jornada
Jueves 12 de septiembre de 2013, p. 5

La acción de los maestros no es tan sorpresiva. El carro de sonido avanza por Reforma y da las indicaciones: ‘‘Compañeros de los Valles Centrales avancen hacia el Circuito Interior, vamos a bloquearlo a la altura de la Estela de Luz; los del Istmo se quedan aquí’’.

Varias profesoras gritan: ‘‘¡Hombres, hombres!”, cuando se dan cuenta de que unos 40 granaderos del Distrito Federal pretenden impedirles el paso.

Siguen gritos, empujones y jaloneos. Dos granaderos pierden sus escudos y una joven policía el casco. Unas cuantas piedras vuelan de los manifestantes a los granaderos y viceversa. Después de unos breves minutos, los marchistas se hacen del Circuito Interior.

‘‘¡Vienen destruyendo todo a su paso!”, dicen, sin haber visto tal cosa, los empleados de una tiendita a unos pasos del bloqueo, justo en el momento en que el carro de sonido de la coordinadora ha ordenado a su ‘‘equipo de seguridad’’ poner distancia con la fila de granaderos para evitar roces.

Algunos maestros oaxaqueños, apoyados por jóvenes chilangos, se hacen de unos tubos de drenaje y los colocan en el Circuito Interior, libre de automóviles. A este punto llegan informes de que la columna que avanzaba hacia el Periférico fue detenida por los granaderos, que en lugar de gases lacrimógenos usan el polvo de extintores de incendios.

Los escarceos se repiten en varios puntos. Ya entrada la tarde, en las cercanías de la Torre Mayor, los maestros reclaman que algunos de sus compañeros han sido detenidos.

Es el día en que la administración capitalina decide apretar tuercas. Desde temprano, Héctor Serrano, secretario de Gobierno del Distrito Federal, informa a través de las redes sociales que no se permitirá el bloqueo del Periférico. Luego, el ex controlador de ambulantes se arroga la representación de todos los habitantes de la capital, cuando mal escribe: ‘‘Se privilegia ante todo el diálogo, sin embargo se actuará de acuerdo al escalamiento en el que se ataque a la #CDMX’’.

Los bloqueos de la CNTE ocurren luego de que su comisión negociadora ha salido de su primera reunión en Los Pinos, donde es recibida por funcionarios ‘‘de tercer o cuarto nivel’’ y en un pasillo (luego habrá una nueva reunión en la que se les ofreció una cita con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong).

Antes de entrar, Juan José Ortega Madrigal, líder de la sección 18 (Michoacán), apura el almuerzo en plena marcha, mientras reconoce que en aquella entidad los maestros volverán a las aulas. ‘‘Vamos aseguir construyendo nuestro proyecto educativo con los padres de familia, pero seguimos en el plantón”.

 

Noticias de los estados

 

A lo largo del Paseo de la Reforma, los maestros de la CNTE responden al ‘‘no habrá marcha atrás’’ presidencial: ‘‘Ayer, Enrique Peña Nieto asestó el golpe final a la educación pública’’. En las arengas, las mantas y los carteles se esparcen las críticas al Presidente: ‘‘No habrá empleo seguro para ningún maestro y los padres de familia tendrán que hacerse cargo de los gastos de las escuelas’’, son las más socorridas.

En los carros de sonido y en los corrillos circulan también los informes sobre lo que ocurre en otras partes del país. Así, los maestros se enteran de que sus pares marchan en Cancún, cierran una garita internacional en Sonora, bloquean la Autopista del Sol en Chilpancingo y que las marchas se replican en Tabasco, Tlaxcala, Aguascalientes, Jalisco y otras entidades, hasta sumar 17.

Nuevos actores también marchan en el DF. Los alumnos de educación indígena de la Universidad Pedagógica Nacional, por ejemplo, quienes al finalizar sus estudios se convertirán en los directivos del subsistema. O los muy notorios miembros del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México, quienes nunca habían protestado al lado de la CNTE. Son 2 mil, la mayoría con uniformes deportivos de color verde. Eso sí, no está ninguno de sus dirigentes.

También es nutrido el contingente de la sección 36, la consentida de Elba Esther Gordillo (sus miembros cobran 105 días de aguinaldo y bonos, contra 60 en el DF).

El profesor Pedro Ramírez, activista de la CNTE en la 36, habla por teléfono, a gritos, con un funcionario educativo del estado de México. Luego explica a sus compañeros que el compromiso de las autoridades es no descontarles los dos días de paro. “Bueno, esperemos que así sea, porque ya sabemos que los que mandan son los charros de la sección”.

Varios maestros mexiquenses se acercan para narrar que los funcionarios, desde el más alto a los directores de escuela, han lanzado amenazas a los profesores paristas: Dicen que nos van a descontar tres días, aunque sólo faltamos uno; no tenemos problema si nos descuentan este día, ¿pero por qué tres?. Añaden que en Ecatepec ‘‘los supervisores andan tomando fotos a los maestros paristas”.

 

‘‘No firmen la nómina’’

 

Entre los profesores se corre la voz de que no hay que firmar la nómina, porque está llegando con nuevas claves (la clave es la garantía de la plaza) y nadie les da una explicación.

El SNTE, por su lado, acusa a la CNTE de mantener sus movilizaciones con recursos del erario de Oaxaca, pese a que los profesores de esa entidad llevan dos quincenas sin cobrar.

Esa postura no le resulta extraña al profesor Ramírez Vázquez: Apenas en febrero, el día de su cumpleaños, unos cinco mil vitorearon a Elba Esther Gordillo en Tlalnepantla, pero ahora ya hasta quitaron sus retratos de las escuelas. En realidad, lo único que han hecho por ella son unas misas para orar por su libertad.

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