Rumbo al cambio verdadero

MORENA la esperanza de México

By

Gerardo Unzueta

Constitución y plenitud de derechos

 (El Universal)

Mas de

Gerardo Unzueta

Es esta mi tercera entrega sobre el tema. He pretendido hacerme portavoz de una exigencia ciudadana: el reconocimiento del Estado mexicano de los derechos plenos que corresponden a los ciudadanos del Distrito Federal. Y no se trata de una simpleza: si fuimos despojados de esos derechos en 1929 mediante un acto autoritario, el Estado “posrevolucionario” lo ha mantenido a través de tres reformas políticas (1977, 1987 y 1996), que tras concesiones parciales eludieron el establecimiento del estado 32 y la convocatoria al Congreso que emitiría su Constitución. 

Nunca hubo el indispensable acto de voluntad política de los partidos mayoritarios (el PRI hasta el año 2000 y el PAN durante dos sexenios) para aceptar esa exigencia ciudadana; intentaron un remedo en 1987: la elección de una Asamblea de Representantes (ARDF), “arreglo constitucional de los más perversos… que generó una alta incertidumbre para la entidad, para su gobierno y para sus habitantes” (Ignacio Marván Laborde). Fue esa una decisión fallida, pues la Asamblea se acreditó rápidamente como el órgano representativo de la ciudad; con ella nació un sistema local de partidos y el espacio institucional ante el cual el gobierno rinde cuentas a la sociedad. 

Esto se reflejó ampliamente en el plebiscito de 1993. Por primera vez centenares de miles de ciudadanos, a convocatoria de la ARDF, concretaron las demandas de elección directa, universal y secreta del gobernador del DF, la conversión de la Asamblea en un Congreso local, el tránsito al estado 32 y la restitución plena de derechos ciudadanos a sus habitantes. Y esa fue la materia de la reforma de 1996, que rebasó la mezquindad del régimen político priísta. 

Evidentes triunfos democráticos fueron la elección de un jefe de gobierno del Distrito Federal y la institución de la Asamblea Legislativa. Pero ya en estas dos cuestiones la plenitud de derechos fue limitada: un gobierno “al cargo de los poderes federales”, o sea no ejerce la soberanía estatal ni tiene autonomía ante los órganos ejecutivo, legislativo y judicial, y cuyo “jefe” no es un gobernador con capacidad ejecutiva plena. En cuanto a la Asamblea Legislativa, la negativa a la institución de un congreso local con sus características democráticas es total, y en lo que respecta a la tercera cuestión, al mantener la estructura delegacional, elude dos elementos constitucionales profundos: el “municipio libre” y la elección democrática del cabildo. 

Hay otras muchas limitaciones a los derechos de los ciudadanos y su gobierno, que reflejan discriminación autoritaria: el titular del Ministerio Público es nombrado por el jefe de gobierno, pero “con aprobación del presidente”; éste detenta el mando de la fuerza pública y nombra su dirigente a proposición del jefe de gobierno pero “lo puede remover libremente”; el jefe de gobierno “debe informar permanentemente al presidente de la seguridad pública en el Distrito Federal.” Y, como perla negra, se niega al órgano legislativo la facultad de aprobar el techo de endeudamiento para la ciudad. 

Cierto, es imprescindible superar la situación de los derechos políticos de los habitantes del DF y del conjunto de la entidad. El recuento de las luchas realizadas establece la prioridad “…la ciudad de México no admite más reformas superficiales: el Distrito Federal necesita una Constitución propia.” (Alfonso Zárate). 

Mas no sólo eso. El primer jefe de gobierno, Cauhtémoc Cárdenas, estableció nuestro compromiso colectivo al tomar posesión: “Se promoverá un acuerdo con todas las organizaciones sociales y políticas para la promulgación de la primera Constitución Política del Distrito Federal”. 

Este es el momento constitucional de la Ciudad de México. Emprendamos ya esta nueva acción de lucha por los derechos políticos plenos de los ciudadanos del Distrito Federal. 

 Periodista

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *