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Rumbo a la cuarta transformación de México

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Jesusa Cervantes

La casta corrupta, al auxilio de Peña Nieto

Casta corrupta

La próxima legislatura federal, que se instalará el sábado 29, tiene mayoría de diputados del PRI y sus aliados, muchos de ellos con negro historial. Su misión será afianzar las reformas peñanietistas y avanzar en otras, como la propuesta privatización del agua. Para oponerse a esa maquinaria implacable, la oposición presenta cuadros flojos, medianos o de plano complacientes. Y también novatos, como los representantes de Morena, organización que se estrenará en San Lázaro.

(Proceso No. 2025)

 

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La próxima legislatura federal, la LXIII, estará compuesta, por la parte del PRI, de políticos de viejo cuño, algunos de ellos señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado, otros por su habilidad para desviar recursos y unos más que llegarán a San Lázaro por pago de favores.

Del lado del PAN, los diputados entrantes con experiencia legislativa son los menos, pero también controvertidos en su actuar político, como Miguel Ángel Yunes Linares o Ulises Ramírez Núñez. En el PRD, con una disminuida fracción de 56 curules, destaca la división entre las dos corrientes mayoritarias –Nueva Izquierda (Los Chuchos) y Alternativa Democrática Nacional– por coordinar las futuras alianzas con PRI y PAN.

El Partido Verde elevó sustancialmente su fracción: 47 diputados contra los 27 de la legislatura saliente. Arropó a priistas desconocidos pero cercanos al poder federal, como Jesús Izquierdo Rojas, hasta hace poco secretario particular del subsecretario de Gobernación, Luis Miranda; Javier Herrera Borunda, hijo del exgobernador de Veracruz, Fidel Herrera; o Cirilo Vázquez Parissi, hijo del cacique veracruzano Cirilo Vázquez, ultimado por un grupo armado en 2006.

Y fiel a su actuar de las últimas dos legislaturas, se convirtió una vez más en el promotor de la telebancada, con cuando menos cuatro diputados vinculados con las grandes televisoras.

La novedad, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), con 35 legisladores, buscará detener las reformas pendientes de Enrique Peña Nieto.

La LXIII Legislatura federal se distinguirá por tener en su pleno a los promotores y firmantes del Pacto por México: los dirigentes nacionales de PRI, PAN y PRD.

Todo esto se desprende de una revisión de las trayectorias de los próximos 498 diputados federales, de los 500 que deberían formar la Cámara de Diputados.

La modificación a la Ley General de Aguas, para permitir su privatización, así como la elaboración del presupuesto “base cero”, que incluya una miscelánea fiscal para matizar los efectos nocivos de la pasada reforma fiscal, son los dos primeros temas que abordará la LXIII Legislatura.

Por tratarse de reformas no constitucionales, el PRI sólo necesitará mayoría simple para avalarlas. En abril pasado, días antes de concluir el periodo ordinario de la legislatura saliente, la iniciativa llamada Ley Korenfeld fue frenada gracias a la movilización de investigadores y defensores del agua. Hoy es uno de los temas prioritarios de la agenda priista.

Pero la fracción que coordinará César Camacho Quiroz arrancará con dos diputados menos. El jueves 20 el TEPJF anuló la elección del distrito federal 01, de Aguascalientes, al considerar que el triunfador, Gregorio Zamarripa, recibió de manera ilegal apoyo del gobernador Carlos Lozano.

Ese mismo día, la fracción de Camacho sufrió otro revés: la Policía Federal detuvo a David Sánchez Guevara, edil con licencia de Naucalpan y ganador del distrito 24 en el Estado de México, acusado de peculado por 60 millones de pesos cometido durante su gestión municipal.

Bancada cuestionable

De la LXIII Legislatura podrían surgir los aspirantes a las 12 gubernaturas que estarán en juego en 2016: Aguascalientes, Zacatecas, Sinaloa, Tlaxcala, Puebla, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo, Tamaulipas, Chihuahua, Veracruz y Durango. En su estrategia, los operadores del presidente Enrique Peña Nieto recurrieron a los mismos legisladores que impulsaron su candidatura presidencial en 2012, desde la LXI Legislatura.

Entre ellos: su primo Alfredo del Mazo Maza, Raúl Domínguez Rex, Ignacio Pichardo Lechuga –hijo del exgobernador mexiquense Ignacio Pichardo Pagaza–, la antorchista Maricela Serrano Hernández, Rosalina Mazari Espín, Óscar García Barrón, Julián Nazar Morales, Carolina Viggiano Austria y Fidel Grajales Kury. Ahora habrá además diputados inexpertos. Uno de ellos, político cercano a Peña Nieto: su exdirector de Comunicación Social, David López. Además, Sylvana Beltrones, hija del presidente nacional priista.

Los priistas de mayor experiencia legislativa son Camacho Quiroz y los “beatricistas” Jorge Carlos Ramírez Marín, Georgina Trujillo Zentella y Enrique Jackson. Este último fue quien denunció la campaña ilegal de la agrupación Amigos de Fox, en las últimas sesiones de la legislatura 1997-2000.

Entre los “pagos de favores” están María Guadalupe Alcántara Rojas –hermana de quien le vendió la casa de Manzanos 333, Bosques de las Lomas, a Miguel Ángel Osorio Chong– y el transportista y beneficiario de la licitación de la tarjeta IAVE, Roberto Alcántara Rojas.

Los priistas también tendrán a expertos en el desvío de recursos. Destaca, además del recién encarcelado diputado por Naucalpan, la exdirectora del DIF de León: Maricela Etcheverry Aranda, hijastra del conocido priista y aspirante a la gubernatura de Guanajuato, Juan Ignacio Torres Landa.

Durante la gestión de Bárbara Botello, la contraloría leonesa detectó un desvío de 1 millón 800 mil pesos, facturados a empresas fantasmas, durante el paso de Etcheverry por la dirección del DIF. En su defensa, la entonces funcionaria dijo que ella era presidenta honoraria del organismo y nunca manejó dinero.

Pero quien es considerado un mago en el manejo de los recursos es el extesorero del PRI nacional, Jorge Estefan Chidiac, quien en 1997 participó en la creación del Fondo Bancario de Protección al Ahorro; en 2006 fue impulsor del llamado “gasolinazo” y recientemente fue expuesto como quien desviaba recursos del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) para diversas campañas políticas.

El pasado 25 de mayo se dio a conocer la grabación de una plática entre Estefan y Juan José Lecanda, secretario particular del senador Emilio Gamboa Patrón. En ella, el primero pide ayuda para que tanto Peña Nieto como Luis Videgaray hablen con el gobernador Rafael Moreno Valle y se impulse su candidatura a diputado federal y no se pierda la elección, pues sus encuestas lo empataban con los aspirantes del PAN y de Morena.

En la amplia conversación, al referirse a quien lo sustituirá en la dirección del Bansefi, Estefan le aclara a su interlocutor que no se preocupe por el cambio: “Vamos a continuar con lo de la maleta. No te preocupes”.

Aunque nunca se aclaró de qué se trataba “lo de la maleta”, algunos medios sugirieron que se trataba de entrega de recursos. Chidiac aceptó que la de la grabación sí era su voz, pero aclaró que no hizo nada ilegal.

Algunos funcionarios, que pidieron el anonimato, revelan a este semanario que el apoyo a campañas mediante desvío de recursos suele hacerse mediante el Bansefi.

Los “rudos”

Entre los “rudos” de la bancada del PRI destaca el exsecretario de Gobierno de Javier Duarte en Veracruz, el también expresidente del PRI estatal en tiempos de Fidel Herrera: Erick Lagos Hernández.

Mussio Cárdenas Arellano, reputado periodista veracruzano, escribió de él: “Alumno predilecto de Fidel Herrera. Es quien pastorea, somete, apalea y amaga a los enemigos. Es quien suplanta a Javier Duarte de Ochoa en la tarea de desgobernar. Es quien vende candidaturas… nadie como Erick Lagos para la tenebra, la ruindad partidista, la creación de conflictos donde no los hay para luego sofocarlos y lucrar con ellos”.

Pero de todos, los más temibles de la bancada priista son los exsubsecretarios de la Defensa, general Virgilio Daniel Méndez Bazán, y de Marina, almirante Carlos Quinto Guillén. Ambos, cercanos a Peña Nieto.

El primero fue enviado a Chiapas en 1995 para realizar operaciones de contrainsurgencia en las comunidades de Las Tacitas y Monte Líbano, por donde solía desplazarse el subcomandante Marcos. Antes de ello, el general –en retiro desde el año pasado– estuvo a cargo del sector Tamazula, Durango, aledaño a la zona serrana de mayor producción de heroína y mariguana.

Pero el considerado verdaderamente rudo es Quinto Guillén, a quien el narcotraficante Carlos Campos Hernández, El Comando, implicó con el crimen organizado en un video difundido por internet el 20 de octubre de 2014.

El video muestra el interrogatorio al Comando; éste sostiene que trabajaba para Mario Salgado Casarrubias, líder de Guerreros Unidos, y para el Cártel Independiente de Acapulco, y que ambos grupos criminales eran protegidos por Quinto Guillén. También refirió pagos millonarios en dólares a ese personaje para permitir desembarcos de cocaína en las costas del Pacífico y deshacerse de enemigos, mediante ejecuciones o aprehensiones de capos famosos, como Arturo Beltrán Leyva. No hay constancia de un desmentido a esos señalamientos por parte del almirante.

Otro presunto implicado con el crimen organizado y que ocupará una curul es Baltazar Hinojosa Ochoa, alcalde de Matamoros, Tamaulipas, de 2004 a 2007. El señalamiento lo hizo el diario Reforma el 22 de agosto de 2012 y como prueba aludió a la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/012/2009.

En el expediente, según Reforma, un policía ministerial declaró ante la Procuraduría General de la República que fue conducto para enviar dinero del narcotráfico a alcaldes de Reynosa, entre ellos a Hinojosa Ochoa.

El 23 de agosto de 2012 el aludido desmintió la nota. “Mi trayectoria profesional, así como mis lazos familiares y personales, están limpios y a la vista de todos. Me he conducido siempre con apego a la ley”, sostuvo. Desde el inicio de la administración de Peña Nieto y hasta antes de las elecciones del pasado junio, fue director de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria, la comercializadora federal para los productos del campo.

Y el resto…

En la fracción del PAN –108 diputados– está uno de los firmantes del Pacto por México, el expresidente nacional blanquiazul, Gustavo Madero.

Con él, unos cuantos gozan de experiencia legislativa, entre ellos Cecilia Romero, Federico Doring, Ricardo Sheffield Padilla, Marko Cortés Mendoza (quien le disputa la coordinación del grupo a Madero) y Ulises Ramírez Núñez.

Éste fue presidente municipal de Tlalnepantla y senador. Pero también ha sido cuestionado por el súbito enriquecimiento que vivió. En el libro Los señores del narco, de Anabel Hernández, se le vincula con el Cártel de Sinaloa.

Sostiene Hernández: “Quizá por eso El Chapo le reveló al general X, en tono de queja, que el propio Juan Camilo Mouriño y su entonces coordinador de asesores en la Segob les vendieron a los Beltrán Leyva la plaza del Estado de México en 10 millones de dólares (…) Mouriño habría hecho la transacción, persuadido por el expresidente municipal panista de Tlalnepantla y actual senador del Estado de México, Ulises Ramírez, a quien El Chapo describió como ‘un pillo’”.

Ramírez negó lo anterior el 4 de diciembre de 2010.

El PVEM ha sido prolijo en diputaciones para la llamada “telebancada”. De hecho el término se acuñó en la LXI Legislatura, cuando este partido arropó a varios priistas y algunos exempleados de las televisoras. Hoy, esos mismos diputados formarán la bancada verde.

Se trata de Lorena Corona Valdés, quien fuera directora jurídica de Radiópolis, de Televisa; Adriana Sarur de la Torre, exconductora del Canal 40, de TV Azteca; Paloma Canales Suárez, exencargada de Enlace de la entonces llamada Comisión Federal de Telecomunicaciones; Sofía González Torres, quien fuera secretaria de Ninfa Salinas, hija del dueño de TV Azteca; y Gerardo Soria Gutiérrez, exasesor jurídico de la CIRT y defensor de la llamada Ley Televisa.

Antes, el PVEM había arropado a Tristán Canales Najar, exvicepresidente de Noticias de TV Azteca, pero que ahora ocupará la curul en representación del PRI.

La sorpresa será la fracción de Morena, formada por 35 diputados. Su coordinadora, Rocío Nahle García, y el vicecoordinador, el periodista Virgilio Caballero, tendrán el respaldo de los únicos expertos en materia legislativa –Vidal Llerenas Morales y Cuitláhuac García Jiménez– y el trabajo de Guadalupe Hernández Correa, hija del exlíder petrolero Joaquín Hernández Galicia, La Quina; y de la escritora Laura Esquivel.

El dirigente nacional de Morena, Martí Batres, dice a este semanario que su prioridad es frenar la ley que privatizaría el agua, revertir la reforma fiscal e impulsar un plan de austeridad gubernamental mediante el cual se ahorrarían, según sus cálculos, 300 mil millones de pesos.

En el PRD, Hortensia Aragón, de Foro Nuevo Sol; Guadalupe Acosta Naranjo y Jesús Zambrano, de Nueva Izquierda; y José Antonio Estefan Garfias, de Alternativa Democrática Nacional, se disputan la coordinación de los 56 legisladores.

La nueva cámara asumirá el sábado 29.

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