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Álvaro Delgado

Nuevos datos duros desmienten a Ricardo Anaya

Como parte de sus vagas justificaciones ante el reportaje publicado en la edición 2153 de Proceso respecto de las triangulaciones financieras en la Fundación por más Humanismo, el panista Ricardo Anaya le atribuye al PRI la “filtración” de los datos que comprueban el negocio millonario que se realizó al amparo de esa agrupación supuestamente “sin fines de lucro”. Pero esos y otros nuevos datos oficiales desmienten al virtual candidato presidencial del PAN, PRD y MC.

(Proceso No. 2154)

 

 

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Álvaro Delgado

Creador y presidente de la Fundación por más Humanismo, que amparó en Querétaro un millonario negocio para dos constructores amigos suyos, uno de ellos miembro de la misma asociación no lucrativa, el virtual candidato presidencial Ricardo Anaya Cortés insiste en que es ajeno a la maquinación, aun cuando hay evidencias que lo involucran directamente.

Anaya insiste en que renunció a la asociación civil en mayo de 2014, cinco años después de creada –tal como se consignó en el reportaje publicado en Proceso la semana pasada–, pero dos años después seguía siendo el representante ante las autoridades fiscales, tal como se acredita con la Constancia de Situación Fiscal de la asociación civil, con fecha de 7 de abril de 2016.

El domicilio fiscal de la Fundación por más Humanismo era el propio domicilio particular de Anaya, en el fraccionamiento Club Campestre de Querétaro, y el correo electrónico de contacto registrado ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) también era de él.

A su vez, el empresario Eduardo de la Guardia Herrera renunció como vocal de la asociación en la misma fecha que Anaya, pero siguió manejando la cuenta bancaria de la asociación civil hasta 2017, cuando emitió cheques a su nombre que cobró en efectivo.

No sólo eso. Los estados de cuenta de la fundación en el banco Santander llegaban al domicilio particular de De la Guardia Herrera, ubicado en El Pueblito, municipio de Corregidora, vecino de la capital de Querétaro, pese a que, desde mayo de 2014, ya no era vocal de la institución sin fines de lucro creada por Anaya.

De la Guardia era parte de esta última y titular de la cuenta bancaria junto con Anaya cuando, en 2010, recibió un depósito del empresario Abraham Jaik Villarreal por un millón 650 mil pesos para comprar un terreno en el que se construyó un edificio. Cuando éste se vendió, en 2016, ambos empresarios se repartieron los 7 millones 800 mil pesos de pesos producto de la venta.

De esta cantidad, depositada en la cuenta de la fundación, De la Guardia le pagó a Jaik Villarreal el millón 650 pesos que había depositado para la compra del terreno y le transfirió a la empresa de éste, JV Construcciones Civiles, 4 millones 909 mil pesos.

Y luego, de la cuenta de JV Construcciones Civiles, se hicieron transferencias por 3 millones 350 mil pesos a DG Diseño y Construcciones, propiedad de De la Guardia, en una triangulación de recursos que permite borrar cualquier vínculo de la asociación civil con la empresa y el propio Anaya.

De la Guardia y su empresa DG Diseño y Construcciones trabaja, desde hace varios años, para las empresas Cintla y Juniserra, de las que es socio el virtual candidato presidencial de la alianza de los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), precisamente en los años en los que formaba parte de la Fundación por más Humanismo.

Pese a que en el reportaje publicado en Proceso la semana pasada se recogió su versión sobre estas operaciones financieras, que amparan un negocio con una asociación civil sin fines de lucro por él presidida, Anaya descalificó la información y, en un comunicado dirigido a la opinión pública el domingo 4, señaló que se trata de guerra sucia del PRI.

“La guerra sucia no nos va a detener. El PRI está desesperado y ya no sabe qué hacer para levantar la campaña en ruinas de su precandidato”, expresó de manera calumniosa el panista, una consigna que repitieron sus prosélitos, y se amparó en que él no era miembro de la institución cuando se hizo la compraventa del edificio.

Desde entonces evadió los detalles de la operación y los personajes involucrados, todos vinculados a él por años, en particular los panistas miembros de la fundación y De la Guardia, identificado en el acta constitutiva de ésta como “simpatizante”.

El único miembro fundador de la asociación civil que tomó distancia de ella fue Julio Sentíes Laborde, quien en entrevista con Proceso dice que él renunció como secretario de la misma cuando Anaya dejó la presidencia del PAN y solicitó licencia como diputado local, en 2011, para asumir la Subsecretaría de Turismo en el gobierno de Felipe Calderón.

“Entiendo que una de las cosas que quedaron pendientes de la fundación, porque no me consta que lo hayan logrado hacer –aclara Sentíes–, era obtener el permiso de la Secretaría de Hacienda para dar recibos deducibles de los donativos que recibiera, y uno de los requisitos por esa autorización era que, por ningún concepto y bajo ningún pretexto, se paguen honorarios ni estipendios al consejo directivo ni tampoco que, con motivo de liquidación o cualquier otro pretexto, se repartan. Lo único que puedo decir es que evidentemente yo no tengo conocimiento de que hayan repartido nada, y obviamente yo, menos, recibir”.

Pero, como está acreditado documentalmente, por lo menos dos de los empresarios, uno de ellos miembro fundador de la asociación civil no lucrativa, se repartieron el producto de la venta del edificio construido con el préstamo de uno de ellos.

De esto no ha querido hablar Anaya pese a que el lunes 5 ofreció personalmente al reportero aclarar todo sobre su fundación, incluidas las operaciones y los personajes involucrados, todos de su círculo íntimo en Querétaro y el PAN.

Contradicciones y evasivas

En el contexto del fin de las precampañas presidenciales y de la elección interna del PAN, prevista para este domingo 11, con Anaya como único aspirante, los partidos y coaliciones adversos a la alianza PAN-PRD-MC lo tundieron, pero también ya hay acciones legales.

El viernes 9, una asociación denominada Consenso Ciudadano por Querétaro denunció ante la Procuraduría General de la República (PGR) a Anaya Cortés para que investigue las sospechosas triangulaciones realizadas a través de la Fundación por más Humanismo.

“No se trata de una guerra sucia. Lo que deseamos es que las autoridades aclaren los bienes de Anaya Cortés, quien es un demagogo y se dedica a litigar en los medios”, aclaró Javier Alejandro Olvera Velázquez, integrante de la organización civil.

La denuncia de hechos también es contra los involucrados: Abraham Jaik Villarreal, Lorena Jiménez Alcedo, Eduardo de la Guardia, Antonio Rangel Méndez y José Luis Báez Guerrero.

De igual forma, los partidos que integran la alianza que postula a José Antonio Meade presentarán una queja ante el Instituto Nacional Electoral (INE) para que investigue a Anaya, quien insiste en que se trata de una guerra sucia, pese a todas las contradicciones y evasivas en las que ha incurrido sobre el caso.

–¿Quién aportó el dinero para comprar el terreno? –le preguntó el reportero en su versión publicada en el semanario.

–Mucha gente. Se hicieron colectas, se hizo trabajo de recaudación de fondos, porque el objetivo en aquel entonces (2010) era poder construir el inmueble y que se lo quedara la fundación o dárselo al PAN.

Pero luego, en su comunicado, Anaya se contradijo: afirmó que el terreno se compró con “diversos préstamos”, y que el edificio se vendió para “para pagar los pasivos con el contratista”.

–¿Quién era el contratista?

–No me acuerdo.

Y fue el que prestó el dinero para comprar el terreno, como se acreditó.

–¿Quién es Eduardo de la Guardia? –le pregunté.

–Él trabajó en gobierno de Querétaro. Allá lo conocí y él ayudó, voluntariamente, en el diseño del proyecto.

No fue “voluntariamente”: cobró 3 millones 350 mil pesos. Más aún, como titular de la cuenta bancaria de la asociación civil, a la que renunció en 2014, De la Guardia cobró, entre 2016 y 2017, más de un millón de pesos más.

Anaya dice que renunció a la fundación en 2014, debido a que sus “responsabilidades como servidor público” requerían su “presencia permanente” en la Ciudad de México, pero ya vivía aquí desde 2011, cuando renunció como presidente del PAN y diputado local para ser subsecretario de Turismo con Felipe Calderón.

Justamente Calderón dio respuesta al alegato de Anaya en el sentido de que no hubo recursos públicos en las operaciones, algo que el reportaje no dice:

“No es un tema de recursos públicos o privados, sino de simulación de personas y actos jurídicos con fines de lucro. Además, los terrenos eran del pueblo de Querétaro, y después de varias maniobras quedaron en manos de Ricardo Anaya, quien entonces era particular del gobernador”, afirmó Calderón en su cuenta de Twitter.

A su vez, la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, afirmó que el candidato de la coalición Por México al Frente, que integran PAN, PRD y MC, usó también una fundación para triangular dinero, en alusión a la panista Josefina Vázquez Mota, que recibió mil millones de pesos del gobierno de Enrique Peña Nieto.

“A travez (sic) de una fundación creada por Ricardo Anaya se trianguló dinero. Este es el candidato del PAN y el Frente FRÍO”, expresó la dirigente de Morena, también a través de Twitter.

Por su parte, el presidente del Senado, el panista Ernesto Cordero, aludió también al reportaje del semanario Proceso, que no habló de la comisión de delitos en las operaciones: “Los señalamientos de lavado de dinero en contra de Ricardo Anaya son muy graves. La autoridad debe de investigar”.

A su vez, el senador Javier Lozano Alarcón, vocero de Meade, hizo referencia a la “guerra sucia” de la que Anaya se dice víctima y de la que culpa “a los del PRI”:

“Quien te exhibió fue la revista Proceso, un semanario no muy afín al gobierno o al PRI que digamos. Hazte cargo de tus transas y consecuencias, joven dictador.”

Y expresó: “Usar perversamente una fundación que tiene un objeto social noble para lavar dinero es miserable de parte de Anaya. Es asqueroso, nauseabundo, son unos auténticos ladrones. Esa es justamente la hipocresía que ha inundado al PAN, encubren una cauda de corrupción ilimitada, como pasó con los moches. Si Anaya fue capaz de usar una fundación para lavar dinero para un negocio, puede ser capaz de muchas cosas”.

Anaya, la opacidad

No es la primera vez que Anaya actúa con opacidad. Justamente cuando dejó Querétaro para ocupar una subsecretaría en Turismo invitado por Calderón –por quien se desvivía públicamente–, omitió en su declaración patrimonial correspondiente a 2011 una de las empresas de la que era copropietario.

El 30 de noviembre de 2015, tras asumir la presidencia del PAN, el reportero publicó en la página de este semanario y en su agencia, Apro, que Anaya omitió su empresa Cintla S. de R. L. de C. V. en su declaración patrimonial rendida ante la Secretaría de la Función Pública (SFP), como consta todavía actualmente.

En respuesta, Anaya negó esa omisión, pese a que en los formatos públicos se precisa que “toda la información fue capturada por el servidor público”, y atribuyó la ausencia de ese dato a “un auténtico desastre” que reinaba en la SFP, entonces encabezada por Virgilio Andrade.

“Yo sí declaré eso. Yo jamás mentí. No entro en detalles, pero esta secretaría es un auténtico desastre”, aseguró, y dijo también que en sus declaraciones no autorizó hacer públicos sus bienes.

“¡Yo ni siquiera autoricé que se hicieran públicos! Obviamente eso ya no lo voy a pelear, ya son públicos. Pero, uno, yo nunca lo autoricé, y dos, ni siquiera la publicaron completa. Ahorita entré al sitio y revisé la de otras personas y no soy el único al que le cortan las observaciones. Yo pido que mi versión conste. Aquí tengo mi original y sí declaré esa empresa.”

–¿En qué declaración, la de 2011 o 2012?

–Las dos. Tanto 2011 como 2012. No estoy diciendo que Proceso me esté inventando algo. Lo que estoy diciendo es que lo que está ahí no es cierto.

En la conversación dijo incluso que exigiría que la SFP hiciera la corrección, aunque los datos son capturados por el propio servidor público. Como consta en el sitio servidorespublicos.gob.mx, nunca hizo la modificación.

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