Rumbo al cambio verdadero

MORENA la esperanza de México

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Hermann Bellinghausen

Jaime va a la guerra

(La Jornada)

 

 

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Hermann Bellinghausen

Corría 1993, como el libro homónimo de Saramago, terminándose. Eran Navidades y con el humor a la altura de las circunstancias, cuando no gruñía ladraba. Por no morder a nadie salí a la calle, compré los periódicos (en ese tiempo era común cargarse de diarios, no teníamos Internet con el desayuno), caminé al centro de Coyoacán y con mi medio kilo de papel ocupé una mesa en El Guarache, entonces único comedero sobre el jardín de los coyotes que hoy se ha convertido en un anillo de restoranes y bares especializados y caros. El modesto Guarache permanece, no así La Siberia de los helados ni El Parnaso de los libros. Tiempos idos.

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Hermann Bellinghausen

Fascismo que viene

(La Jornada)

 

Hermann Bellinghausen

 

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Hoy no podemos minimizar nada de lo que ocurre en las arenas públicas donde rifa el poder político, ese que al final no sabemos a quién obedece ni desde dónde le ordenan. Sabemos los mexicanos que el mando real no está aquí hace años, los rostros que vemos son de prestanombres convenencieros, agentes o tontos útiles. Pero una cosa es ser colonizado a la PRI y otra tener raíces polkas o nazis sin solución de continuidad generacional, como ocurre con los panistas que gobernaron el país de 2006 a 2012 y pretenden regresar. Esto, suponiendo que se fueron.

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Hermann Bellinghausen

Roger Waters: ¿Hay alguien ahí?

(La Jornada)

 

Hermann Bellinghausen

 

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Felices de escuchar las grandes rolas de Pink Floyd como-en-el-disco pero recargadas de producción y sentido, unas 200 mil personas cubrieron los requisitos para apersonarse la noche del sábado en el Zócalo. De todas las edades, pero en su mayoría jóvenes, dejaron que les lloviera una parte bien conocida del soundtrack de sus vidas. ¿Quién que es no conoce las viajadas rolas de Pink Floyd? A fin de cuentas las juventudes de todo un periodo histórico le deben a Roger Waters el himno Otro ladrillo en la pared: no necesitamos educación ni que nos controlen el pensamiento, no más sarcasmo en el salón, oigan tíchers, dejen a los chavos en paz. Como ha venido pasando con los Beatles durante medio siglo, la gente en el mundo canta las canciones de Waters y su desaparecida banda sin siquiera saber inglés.

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Hermann Bellinghausen

La demolición de la cultura

(La Jornada)

 

Hermann Bellinghausen

 

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En una situación nacional donde se entronizan la mediocridad, el mercantilismo, el control social y el silencio cómplice de las élites o su rendición, la cultura es un blanco del ultraliberalismo económico y el autoritarismo policial reinantes. Las señas de la demolición son tantas que los casos concretos se volvieron bosque. El Estado acota, coopta o desangra las opciones de formación y difusión artística e intelectual de alcance público. Encabezado por un grupo de políticos profesionales de probada ignorancia, no va solo en la empresa. Para una mentalidad donde el único valor real es el dinero, por encima de cualquier otra consideración, la cultura (así, en general) resulta indeseable, y prescindible a escala masiva como la salud y la educación públicas, los programas sociales de impacto agrícola o productivo, los fondos de pensión, la protección ambiental. Todo esto no sería atribución exclusiva de un Estado pusilánime en la medida en que la diversidad de nuestra sociedad estuviera no representada ni consultada, sino a cargo de sus decisiones vitales.

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Hermann Bellinghausen

Se aplica a profesores plan de contrainsurgencia: Las Abejas

  • La organización indica que los mártires no tienen precio
  • Las autoridades actúan igual que en Acteal, sostiene

 

Falta voluntad para solucionar los conflictos, indicaron indígenas en una ceremonia para recordar la matanza en Acteal Foto Hermann Bellinghausen

 

Hermann Bellinghausen

 

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Periódico La Jornada
Sábado 23 de julio de 2016, p. 8

Acteal, Chis. El gobierno federal está en la plena luz del día ante los actos de represión, imposición y discriminación, declaró ayer la Sociedad Civil Las Abejas, al reiterar su respaldo a la lucha magisterial contra la reforma educativa, cuya resistencia ha impactado las comunidades de los Altos de Chiapas. Los gobernantes no han procurado corregir el camino. Día tras día siguen sometidos a lo más profundo de la oscuridad.

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Hermann Bellinghausen

En los movimientos

(La Jornada)

 

Hermann Bellinghausen

 

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Un efecto importante del sistema económico y político que coloquialmente llamamos neoliberalismo es que acanalla y empareja el ejercicio de la política profesional. La oposición se confina a los partidos, y se les incorpora al Estado (aunque éste, como entidad neoliberal, tenga la presunta vocación de desaparecer); siempre funciona darles un pedazo de poder. Las cúpulas partidarias terminan en un club de negocios donde juegan y se dan la gran vida. Sus posibilidades personales se multiplican y no les afecta que los descubramos en la movida. Una vez establecida la ley de la impunidad, todo el año es temporada de caza. De contratos, de contactos, de proyectos (y si mega, pues mejor), de puestos. Y el nepotismo consecutivo. Por eso los ciudadanos en el mundo, México entre los punteros, no confían en el Estado. En la actual encrucijada, los partidos son el Estado y no representan a la gente. Es común que los funcionarios electos o designados incurran en acciones y delitos contra la gente que gobiernan. Da qué pensar que rara vez los partidos pongan los presos políticos.

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Hermann Bellinghausen

El juego de los números

(La Jornada)

 

Hermann Bellinghausen

 

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Más por las malas que por las buenas nos han convertido en cuentachiles. Y si dijéramos que la cuenta va del tres al cuatro, pero enfrentamos cifras astronómicas para la escala humana que nunca son enchílame la otra, sino hechos relevantes, graves, dignos de atención detallada. ¿Importa la diferencia entre 200 mil o 150 mil desaparecidos, 20 o 21 feminicidios, 200 o 300 mil asesinados, masacres de 43 o 46 o 10, secuestros 40 por ciento más, o menos? ¿Entre los miles o 2 miles de millones que nos birlan los bancos foráneos, los políticos ladrones, el fisco, las empresas que se nos ríen en la cara? Aunque cada quien en lo individual guarde el agravio asestado a su vida en el México de ahorita, a la hora de mirar el panorama nos imponen un juego de números que distrae, abruma o apendeja. Lo que esperan los de arribota es que se le acaben los filos a nuestras palabras.

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Hermann Bellinghausen

Chiapas y sus muchas religiones

(La Jornada)

 

Hermann Bellinghausen

 

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Pocas vistas más bellas da San Cristóbal de Las Casas que las fachadas, al atardecer, de su catedral indígena y el templo barroco indígena de Santo Domingo. El sol los pinta de oro y uno entiende por qué la gente ve el reino de Dios como algo resplandeciente. Pero eso no es todo. En Chiapas, el papa Francisco ha de pisar el territorio menos católico de todo México. Resultado de una larga y compleja historia regional, pues esto no perteneció a Nueva España, el panorama religioso chiapaneco debe verse como extraordinario en el contexto nacional. A una base católica muy significativa, hoy libremente organizada en Los Altos, la Selva, la Frontera y la Zona Norte, se suma una variedad astronómica de iglesias cristianas diversas. El evangelismo es numeroso, así como el pentecostalismo, y denominaciones paracristianas: Testigos de Jehová, Mormones, Adventistas del Séptimo Día. Todas con muchos seguidores. Aquí hay un protestantismo de masas, como señalan los estudiosos. Además, aunque sus miembros sean sólo unos cientos en San Cristóbal de Las Casas, los musulmanes chamulas, de origen sufí, dan mucho de qué hablar. Read More

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Hermann Bellinghausen

Las personas del poder

(La Jornada)

 

Hermann Bellinghausen

 

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Nos gusten o no, y casi nunca nos gustan a menos que estemos locos, tenemos que estárnoslos tragando todos los días. Los más obsesivos, antes o con el desayuno, y lo que ello implica para la salud mental y digestiva. Para los que trabajamos en el periodismo son parte de nuestro trabajo, si no es que hasta fuente. Memorizamos sus rostros, su voz, su teléfono, su filiación partidaria (todos tienen una), su entidad federativa, la universidad o corporación policiaca que los echó a perder, los cargos que han ocupado, sus hazañas o escándalos. Muchos tienen expediente judicial o debieran, pero en contadísimas excepciones cargan con las consecuencias. Como mucha gente más sensata que los periodistas, lo sabemos. Si lo ventilamos causamos revuelo, odio, aplauso, descalificación inmediata, solidaridad, amenazas, etcétera. Si lo callamos, lo maquillamos según la línea o lo ignoramos, causaremos gratitudes, decepciones, homenajes y honorarios extra. Pero unos y otros desayunamos con las personas del poder, por no añadir que la noche anterior ocuparon nuestros últimos pensamientos y nos oscurecieron los sueños. Y usted dirá que qué vida más miserable. ¿Sabe qué? Sí.

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Los moneros me dan envidia

(La Jornada)

Ruta de fugaHernández

 

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Hermann Bellinghausen

Se ríen, o al menos nos hacen reír de lo que de otra manera nos pone mal, nos enfurece o deprime, nos entristece y mata de la pena. Saben que lo que ocurre en este desfondado país no es chistoso. De primer momento la fuga del Chapo nos dio risa, que ni qué, pero duró unos segundos. En realidad, él y sus ex captores, y sobre todo los dueños de México (que ya no somos nosotros), son quienes se están riendo. Llevan rato. Los términos cambian, la jodedumbre es progresiva y, según los eventos muestran, no tiene fondo. Pronto serán 30 años de que comenzaron sus carcajadas, cuando perdimos la oportunidad de detenerlos. En 1988 se pudo evitar la llegada de los beneficiados por el hundimiento de México. Read More

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Hermann Bellinghausen

Operación de dominio

(La Jornada)

 

Hermann Bellinghausen

 

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Ahora los policías llegan a magistrados en la corte suprema de justicia de una Nación. Eso es nuevo. El flamante ministro de nuestra corte nacional de justicia es un policía; si dirigió la procuraduría general y los servicios de inteligencia nacionales (en un periodo particularmente confuso por cierto), ¿qué lo calificó luego para atender las estratégicas embajadas de Londres y Washington, of all places? No lejos de las oficinas de la CIA y el M15, con quienes ya habría colaborado anteriormente. ¿O sería por el oro? ¿No fueron a enterrar en Londres las nada tímidas reservas de oro sólido? (Oh, perdón, esto suena a vil teoría de la conspiración; con eso de que ya nos incluyeron en la franquicia de James Bond, uno se deja llevar por la emoción.) Luego esa insistencia del actual ejecutivo autoritario en que ingresara a la corte ese señor. Ni se cuidan de las formas. Es el método. Como eso de los agentes extranjeros armados y actuantes en territorio nacional, otro decretazo como si nada, parte de acuerdos internacionales firmados no en nuestro nombre.

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Hermann Bellinghausen

Esos árboles están ahí desde que nació el mundo

  • La devastación del bosque y extracción de gas amenazan la Sierra Madre Oriental

 

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Crisanto Lechuga, cuidador de las antenas de radio y telefonía en el cerro más alto de Huayacocotla, señala una montaña intensamente verde Foto Hermann Bellinghausen

 

 

 

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Periódico La Jornada
Domingo 1º de marzo de 2015, p. 2

Huayacocotla, Ver. Esos árboles están ahí desde que nació el mundo, dice como si cualquier cosa Crisanto Lechuga, cuidador de las antenas de radio y telefonía en el cerro más alto de la zona, en uno de los bordes de la rotunda Sierra Madre Oriental, amenazada hoy desde varios flancos, siendo uno el del fin de sus proverbiales bosques. Para muchos, es sólo preludio a la verdadera devastación: la extracción de gas y petróleo que se anuncia inminente y brutal (intensiva, gracias a la llamada reforma energética del gobierno peñista) en la sierra norte de Veracruz (y de Puebla) y las tierras bajas de las siempre codiciadas Huastecas.

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Hermann Bellinghausen

  • Amenaza el fracking a más de 100 municipios de 4 entidades
  • Alarma en la Huasteca ante la embestida del fracking
  • Riesgo inminente en 110 municipios de Veracruz, Puebla, Hidalgo y SLP
  • Alertan campesinos sobre daños al agua, subsuelo y población
  • Schlumberger y Halliburton ya operan varios pozos
  • La entrega de recursos data, cuando menos, de 2010

 

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Enviado
Periódico La Jornada
Domingo 1º de marzo de 2015, p. 2

Huayacocotla, Ver. Lenta pero inexorable, corre la alarma en las serranías del norte y la tierras bajas de la Huasteca: una amenaza se cierne sobre los derechos territoriales de miles de comunidades. Y ésta tiene un nombre, aunque no sea el único: fracking, o fractura hidráulica, nuevo y agresivo procedimiento para extraer gas y petróleo debajo y dentro de las grandes rocas subterráneas. Más de un centenar de municipios de cuatro estados se encuentran amenazados por el fracking en las rondas cero y uno de la Secretaría de Energía, de acuerdo con los mapas de Advanced Resources Internacional de la Huasteca y el Totonacapan, según documenta la Alianza Mexicana contra el Fracking.

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Hermann Bellinghausen

Policías, para lo que sirven

(La Jornada)

 

Hermann Bellinghausen

 

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Rara vez nos enteramos, porque la rendición de cuentas de las autoridades es raquítica, pero se conoce que los cuerpos policiales mexicanos en sus distintos niveles y denominaciones se la pasan recibiendo talleres, capacitaciones, asesorías y entrenamientos por especialistas de diversos países colonialistas, como Estados Unidos, Francia o Israel; hace poco un alto mando extranjero fungió como asesor de nuestras policías, fichado en esa peña de contrainsurgencia en que se ha convertido Colombia.

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Hermann Bellinghausen

Qué es eso

(La Jornada)

 

Hermann Bellinghausen

 

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Es tan imposible sustraerse en conversación, lectura o pensamiento del desdichado asunto Ayotzinapa. Hasta los distraídos, los frívolos, los apartados, los ignorantes, los tibios, los cínicos. Hasta los niños; hay madres sensatas que discuten en Facebook si se debe hablar a los menores de estas cosas; enfrente de ellos de por sí lo hacen los adultos y la televisión. Además, ¿cómo sacas de las escuelas, kínder incluido, la difundidísima tragedia de una escuela? Chicos, aprendices de hombre, ciudadanos nuevos, hijos de padres y madres jóvenes, fueron asesinados y/o desaparecidos forzadamente y a la fuerza, y al parecer pulverizados por alguien. Se sabe urbi et orbi que se los llevó la policía cumpliendo órdenes superiores. Los azules que dirigen el tráfico, cuidan las calles, atrapan ladrones (se supone). Atrasito estaban los soldados, que vieron pasar de noche estudiantes y policías sin preguntar ni nada, pensando que salían a un día de campo en la igualable campiña de Iguala.

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