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Rumbo a la cuarta transformación de México

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Mathieu Tourliere

López Obrador prende los focos rojos de la banca internacional

Algunas instituciones financieras internacionales auguran el triunfo de Andrés Manuel López Obrador el próximo 1 de julio, pero eso no les agrada. Un informe de Citigroup que Proceso pudo consultar en exclusiva, junto con una serie de reportes de Goldman Sachs y del banco UBS, incluyen un análisis exhaustivo de la desastrosa gestión de Enrique Peña Nieto y concluyen: el tabasqueño podrá capitalizar el enorme rencor social ciudadano, pues más de 70% de los mexicanos repudia al actual mandatario. Resignados, los banqueros del mundo, quienes preferirían tratar con Meade o con Anaya, prevén una victoria del candidato de Morena.

(Proceso No. 2161)

 

 

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Mathieu Tourliere

Resignado, el sector financiero internacional anticipa un posible triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones del próximo 1 de julio, pues e México “prevalece el deseo generalizado de un cambio”. Y seis de cada 10 mexicanos pretenden que éste sea “drástico”.

El crecimiento de la inseguridad y el enojo por los escándalos de corrupción provocaron un repudio a las sucesivas administraciones del PAN y del PRI; particularmente del gobierno de Enrique Peña Nieto.

El balance del actual sexenio despierta “enojo” o “decepción” en siete de cada 10 habitantes del país, el presidente es rechazado por más de 70% de la población, cuatro de cada 10 ciudadanos “nunca votarían para el PRI” y 43% de los mexicanos cree que López Obrador será el próximo mandatario.

Éstos son algunos de los datos que destaca el informe México: Manual sobre la elección presidencial de 2018, elaborado por Citi Research, la entidad de investigación del grupo financiero estadunidense Citigroup, y que fue enviado a sus clientes el pasado 28 de marzo.

Mediante una serie de gráficas demoledoras para la administración actual, el documento –que obtuvo Proceso– plantea que 63% de los mexicanos asocia al PRI con el concepto de “corrupción”, 59% le atribuye “el peor gobierno”, 68% lo asimila con “abuso de poder” y 52% lo hermana con “impunidad”.

Y plantea: “Las encuestas sugieren que, independientemente de que AMLO gane o no la Presidencia, su partido, Morena, incrementará de manera significativa sus posiciones en la Cámara (de Diputados) –aunque no obtendrá la mayoría–, así como en el Senado, y ganará un puñado de gobiernos estatales”.

El diagnóstico de Citi Research no está aislado. En las últimas dos semanas, detallados reportes de prospección de los bancos UBS y Goldman Sachs, junto con artículos de la prensa financiera, concluyeron lo mismo: los datos y las encuestas apuntan a un probable triunfo de López Obrador, al que se le atribuye una ventaja promedio de más de 10 puntos sobre sus rivales.

“El dominio de AMLO en las encuestas, combinado con la ventaja abrumadora de Morena en la Ciudad de México, la casi victoria en el Estado de México el año pasado y su red de alianzas y coaliciones a nivel nacional, muestra, desde nuestro punto de vista, la fuerza de la franquicia de López Obrador”, señala el informe que publicó UBS el pasado 21 de marzo.

Los bancos reconocieron las ventajas del candidato de Morena, a pesar de que su simpatía se inclina hacia José Antonio Meade Kuribreña o Ricardo Anaya Cortés –candidatos, respectivamente, de las coaliciones encabezadas por el PRI y el PAN–, quienes “son considerados como candidatos que continuarán con el modelo económico actual, amigable con el mercado”, según el informe de Citi Research.

Aunque los análisis de esas instituciones advierten que algunos factores todavía pueden revertir la tendencia de aquí al 1 de julio.

Las campañas apenas arrancaron este 30 de marzo y “el clientelismo, los medios, los giros generados por los debates, la propaganda, los cambios inesperados y la exhibición ante el electorado pueden alterar la tendencia de la carrera”, subraya el informe de Citi Research.

Además, los investigadores de Goldman Sachs y de Citigroup coinciden en que el PRI todavía no pone en marcha su maquinaria electoral “eficiente” y “probada con el tiempo”, la cual podría favorecer el partido en el poder.

Citi Research subraya que el PRI podría utilizar el “gasto social” –con todo y la ambigüedad del término– para conseguir votos; por su parte, Goldman Sachs evoca unas “ventajas logísticas que pueden ayudar a mitigar la insatisfacción creciente del público hacia el PRI”.

Aunado a lo anterior, 54% de los votantes todavía no tiene definido su voto y todavía no se sabe por quién –o contra quién– votarían los electores de Meade en caso de percibir que se acabaron las probabilidades de su candidato.

Capitalización

Todos los estudios insisten en que López Obrador capitalizó políticamente el hartazgo por la inseguridad y la corrupción –los temas de principal preocupación de los mexicanos–, y Goldman Sachs subraya que Meade carga sobre sí el repudio contra el gobierno, pues el candidato genera una opinión negativa de 19 puntos y no despegó en las encuestas.

El sexenio de Peña Nieto ya es el más violento de la historia reciente del país, con más de 102 mil víctimas de asesinato registradas en los primeros cinco años y tres meses de gobierno –una tasa superior a los 20.5 por cada cien mil habitantes–, lo que se traduce en que ocho de cada 10 personas teman salir de noche –contra 67% en 2013–, recalca Citi Research.

Los informes de las instituciones financieras también recuerdan los sonados casos de corrupción que salpicaron el gobierno federal y gobiernos estatales priistas durante el sexenio actual, algunos de los cuales –Odebrecht, OHL, Paso Exprés o César Duarte, entre otros– permanecen impunes.

El informe de Citi Research establece que la percepción de la corrupción se duplicó entre 2014 y 2017 –el primer año 20% de mexicanos consideró que la corrupción estaba “peor” en comparación con seis años antes; en el segundo pasó a más de 40%– y que México cayó del lugar 60 al 135 en el índice internacional de corrupción entre 2005 y 2017.

Aunque la economía fuera el principal motivo de preocupación de los mexicanos, Meade no tendría mucho que presumir del gobierno de Peña Nieto, en el que fue titular de las secretarías de Desarrollo Social y de Hacienda.

Mediante una serie de gráficas, el informe de Citi Research sostiene que la situación macroeconómica empeoró en comparación con los periodos previos a las elecciones de 2006 y 2012: el crecimiento anual del PIB se mantuvo en 2% –la mitad que hace seis y 12 años– y 88% de los mexicanos considera que la economía estuvo “igual o peor” durante el sexenio de Peña Nieto.

En 2017 la inflación –detonada por el gasolinazo que promovió Meade– rozó 7%, contra 4% en los ejercicios electorales precedentes; la evolución de los salarios reales fue negativa en los últimos 12 meses; los créditos al consumo e inmobiliarios están estancados y la confianza de los consumidores está 10 puntos más baja que en 2012.

Por si fuera poco, el documento resalta que seis de cada 10 personas consideran que las reformas estructurales “nunca beneficiarán a la población en general”.

El equipo de investigadores de Goldman Sachs realizó un balance similar del sexenio, en el que detectó “crecimiento modesto, producción de petróleo a la baja, inflación elevada, altas tasas de interés, condiciones para acceder al crédito al consumo cada vez más exigentes, restricciones al gasto fiscal, decrecimiento del salario real”.

La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y la relación bilateral entre México y Estados Unidos –sacudida por la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca– son dos factores que preocupan al sector financiero, pues influyen en la estabilidad de las inversiones en el país.

De nuevo, los datos reportados por Citi Research son demoledores: 80% de los mexicanos considera que Peña Nieto no lleva bien la relación con Estados Unidos. Más de la mitad considera que ésta se encuentra en un estado “terrible o malo”.

Según el mismo reporte, 37% de los mexicanos opina que López Obrador sería el presidente que mejor defendería a México frente a Trump, contra 23% para Anaya y apenas 7% para Meade.

No lo quieren

Si bien pretenden ofrecer un análisis neutro de la situación política en México, los informes exhalan cierto grado de hostilidad hacia López Obrador –de mesurado, en el caso de Citi Research, hasta francamente crítico en el documento de Goldman Sachs–; a menudo, caracterizan al candidato de Morena como “izquierdista”, “nacionalista”, “radical” u “hostil al mercado”.

El temor de los financieros hacia López Obrador deriva de sus intenciones de revertir algunos puntos de las reformas estructurales emprendidas en el sexenio de Peña Nieto –particularmente la energética–, pero también de revisar a fondo los contratos multimillonarios otorgados para la construcción del nuevo aeropuerto internacional.

Así, en su reporte –publicado el pasado 23 de marzo– Goldman Sachs plantea, casi en tono de lamento, que “el liderazgo significativo y temprano de AMLO puede ser difícil de deshacer en 100 días”.

En una columna publicada en El Universal el pasado 21 de marzo, Carlos Loret de Mola exhibió fragmentos de una discusión que tuvieron ejecutivos del grupo BBVA-Bancomer en Whatsapp, después de reunirse con los tres aspirantes a Los Pinos, y que revela la evidente hostilidad de los banqueros hacia el candidato.

“El consenso es homogéneo: ya nos llevó la chi…ada. Y perdón por la expresión. Salimos HORRORIZADOS del Peje. Lo poco o mucho que cada quién pueda hacer para revertir esto, es el momento para hacerlo. Si no, lloraremos como maricas, lo que no supimos defender como hombres”, aseveró un ejecutivo.

Lo mismo se puede observar en algunos de los medios especializados en el sector financiero, como la agencia Bloomberg –aliada al periódico El Financiero–, que el pasado 16 de febrero publicó un artículo de repudio hacia López Obrador: “Los mercados juegan un juego peligroso al ignorar el ascenso del izquierdista mexicano”.

En un artículo publicado el 28 de marzo en la revista británica The Economist, el político fue tachado de “populista de izquierda”, cuyo triunfo en las elecciones “aterroriza a los mercados”.

Tanto The Economist como el informe de Goldman Sachs esgrimen la hipótesis de que el PRI apoyaría a López Obrador para evitar a toda costa la llegada de Anaya al poder.

El banco suizo UBS, por su parte, advirtió a sus clientes que hay un riesgo de devaluación del peso en caso de confirmarse las tendencias favorables a López Obrador, aunque matizó que “desde nuestro punto de vista, no hay evidencia concreta de que un cambio potencial hacia AMLO y Morena se traduciría en caos económico, por lo menos no de inmediato”.

“Y, para ser justos, no podemos concluir tampoco que una victoria de uno de sus rivales cambiaría necesariamente la economía mexicana y resolvería los problemas persistentes de corrupción, delincuencia y pobreza”, añadió el informe, titulado ¿Una presidencia AMLO y un Congreso Morena?

Más allá de las encuestas y del repudio contra el PRI, los informes de los bancos plantean una serie de factores que marcan diferencias respecto a las fracasadas elecciones anteriores y que se traducen en ventajas para López Obrador.

Los tres equipos de investigadores financieros reconocieron, por ejemplo, que el candidato de Morena suavizó su “retórica dura” en materia económica, misma que utilizaban sus adversarios en campañas anteriores para “predecir que su presidencia sería caótica”, según UBS.

El banco suizo recordó que el año pasado la morenista Delfina Gómez perdió la gubernatura del Estado de México con una diferencia mínima, de 169 mil votos, en un bastión histórico del PRI, a pesar de que su rival, el priista Alfredo del Mazo, es hijo y nieto de gobernadores mexiquenses y además, primo de Peña Nieto.

La campaña electoral será además “mucho más corta” que las anteriores, lo que según Goldman Sachs dejará menos tiempo a los rivales de López Obrador para revertir las intenciones de voto.

El banco estadunidense subraya que PRI y PAN libran una política “de alta intensidad”, marcada por las acusaciones mutuas de corrupción, la cual culminó con la investigación por el delito de lavado de dinero que hizo la Procuraduría General de la República (PGR) contra Anaya y que fue marcada por las irregularidades.

A esta guerra originada desde el gobierno federal se suman otros dos elementos que juegan contra el candidato, según Goldman Sachs.

El primero tiene que ver con las divisiones internas que sacuden la coalición Por México al Frente, y que podrían afectar la campaña de Anaya a nivel regional. “Las estructuras regionales del PRD y de MC podrían no apoyar con un gran afán la apuesta de una presidencia liderada por el PAN”, sostiene el documento.

El segundo es la postulación de Margarita Zavala como candidata independiente, la cual dividirá los votos de los panistas.

Y los investigadores de los tres bancos estiman que la decisión que tomó el Instituto Nacional Electoral de excluir de la contienda a los candidatos independientes Jaime Rodríguez, El Bronco, y Armando Ríos Piter favorece de rebote a López Obrador, pues es probable que ambos hubieran acaparado parte de los votos antiestablishment.

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