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Rumbo a la cuarta transformación de México

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Jesús Pérez Gaona

«Mi utopía: que Morena alertara del peligro en Tlahuelilpan y alguien los escuchara»

Rafael Barajas, el Fisgón, periodista y monero.

(LaPoliticaOnLine)

 

 

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Jesús Pérez Gaona

«Los periodistas somos chismosos sublimados, que hacemos de la búsqueda de información una adicción, además de una profesión. Entre las adicciones no reconocidas está esa, y puede ser muy seria», dice el Fisgón al apagar su computadora repleta de portales de noticias y publicaciones de varios twitstars.

Muy pronto en la conversación Rafael Barajas comparte su visión geopolítica sobre la victoria de 2018, un análisis que pocos se atreven a hacer: en 2006, en México, la derecha internacional detuvo un ciclo revolucionario que comenzó con Hugo Chávez y siguió en otros países del continente. Hoy, esas vanguardias «están exhaustas», y el presidente de la república vino a dar un respiro a aquellas naciones en medio de un ciclo contra-revolucionario: Trump, Bolsonaro, Duque y Macri.

«Los procesos revolucionarios y contra-revolucionarios son muy contagiosos -continúa-. Lo interesante del proceso mexicano: con la idea de la derecha de una integración en América del Norte, residen en Estados Unidos 13 millones de mexicanos. Y el contagio ya no puede ser nada más en América Latina, puede ser en Estados Unidos. Y esa es nuestra apuesta».

Pese a que lo niega («soy apenas un activista disperso»), es uno de los intelectuales más influyentes de la Cuarta Transformación. No por casualidad, Andrés Manuel López Obrador lo eligió para dirigir la escuela de cuadros de Morena. En diálogo con LPO, el fundador de El Chamuco analizó a la 4T desde diversos aspectos y protagonistas: empezando por los medios de comunicación, pasando por la seguridad y concluyendo en la diplomacia.

Debes estar muy contento con los nombramientos de AMLO en materia de comunicación: Jenaro Villamil, Sanjuana Martínez, Gabriel Sosa Plata…

Voy a ser franco. Nunca han sido bien vistos por el sistema, el establishment. Todos son periodistas reconocidos, han sido valientes en su trabajo, son espíritus críticos y es increíble que en vez de que los censuren, los persignan o los metan a la cárcel, les den este encargo. Desde hace algún tiempo no había buenas noticias para la libertad de expresión.

Pues estos nombramientos se alejan de las lógicas dominantes de las últimas décadas, en donde todo el apoyo del estado a los medios de comunicación ha pasado por los consorcios mediáticos. Por ello es también un reconocimiento al periodismo independiente.

Los nombramientos de Villamil, Sanjuana y Sosa Plata son un reconocimiento al periodismo independiente.

Piensa nada más que Jenaro fue el primero en revelar el contrato entre Televisa y el PRI, en 2009, para llevar a la presidencia a Peña Nieto.

En su mensaje oficial como coordinador del Sistema Público de Radio y Televisión del Estado Mexicano, Villamil lo dijo claro y fuerte: «ya no más una televisión para una clase media jodida, que no va a salir de jodida».

Hizo la referencia a Azcárraga, ¡al Tigre! Me pareció bien, sobre todo la utilización del término en una conferencia presidencial. Era necesario el término, porque era una cita exacta. Lo cual revela que no tienen miedo a utilizar ese lenguaje.

En términos políticos, ¿qué significa la guerra contra el huachicol?

Es el primer enfrentamiento real del gobierno de López Obrador con el crimen organizado, a gran escala. Ana Lilia Pérez en El cártel negro revela que la caja chica del narco es la venta de combustible robado. Un ex director del CISEN [Guillermo Valdés Castellanos], en los tiempos de Calderón, declaró que en ese sexenio el huachicol se había convertido en la segunda fuente de ingresos del narcotráfico.

El gobernador de Guanajuato admitiendo que el 80% de las gasolinas que se vendían en su estado eran ilegales puede darnos una proporción de a qué nos estamos enfrentando. Y si de repente se cierra -como ocurrió- la válvula del huachicol, pues es previsible una crisis de desabasto.

Si combatir a los huachicoleros es combatir al crimen organizado, entonces AMLO concuerda con la idea de una guerra contra el narco. ¿Ganó ideológicamente la posición de Felipe Calderón?

No, no, no. Para nada, eso es puro populismo penal…

¿Aún tiene sentido exigir «no más sangre» ante lo que ya empieza a llamarse la militarización de Obrador?

Sí, se tiene que exigir hasta que no encuentre solución la última víctima de la guerra de Calderón, continuada por Peña. Pero, ahora que te refieres a la Guardia Nacional, la cuestión gira en torno al uso de la Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública, al respeto y protección de los derechos humanos, no a la continuación de la guerra, la cual una y mil veces se ha dicho que acabó…

«Oficialmente ya no hay guerra, detener capos no es nuestra función», declaró AMLO días atrás.

Se trata de una estrategia integral, que remite a la raíz del problema: la pobreza. Así, una estrategia contra el crimen debe ser una estrategia para mejorar las condiciones de vida del país. Eso, por un lado; por el otro, atacar al narcotráfico como negocio. En sexenios anteriores, además de no tocar las redes de lavado de dinero, la estrategia se limitó a comprar armas y subordinarnos a las órdenes de Washington. Los resultados están a la vista de cualquiera.

Ahora, a todo esto hay que agregar la caída de la prohibición de la marihuana, y la posible flexibilización ante la amapola. Esta es la lógica de la amnistía; ¡ojo!, no de la impunidad, que prevaleció con el PRI y el PAN.

Si no se mantiene la movilización en las calles, Morena no tiene futuro. Así de simple. Debe mantenerse como un partido-movimiento.

Los partidos sufren desgaste tan pronto como se ganan o pierden las elecciones. Pienso en Podemos y en la salida de Íñigo Errejón, por hablar de un partido-movimiento. ¿Cómo ves a Morena en unos años?

Si no se mantiene la movilización en las calles, Morena no tiene futuro. Así de simple. Debe mantenerse como un partido-movimiento. Y entiendo que esa también es la perspectiva de López Obrador, en la medida en la que decidió apoyar al Instituto de Formación Política (IFP), que yo no me lo esperaba. Es decir, la intención es prolongar y profundizar la revolución de las conciencias. A la que debemos el triunfo de López Obrador, y sin la cual no se podría sostener el gobierno.

Uno de los objetivos del IFP, el gran objetivo, es prolongar y profundizar la revolución de las conciencias. Es decir, dotar de herramientas teóricas e información a decenas de miles de mexicanos, y así elevar uno o dos peldaños el nivel de conciencia política del grueso de la población. Que vayas a un lugar alejado de la ciudad y alguien ahí conozca a Naomi Klein y La doctrina del shock.

Mira, nuestros primeros cursos van a ser de ética e historia. Cursos obligatorios. Luego, economía, análisis de medios. Pero obligados: ética e historia. Eso es clave: rudimentos de ética.

Aunque tu pregunta es complicada porque una parte de ella no la puedo responder yo, la tiene que responder la dirigencia de Morena. Por lo que sé, el partido quiere seguir movilizando a la gente, seguir llamando a la gente, discutiendo con la gente. Esto explica las consultas ciudadanas. Esto explica la decisión de dar los apoyos de los programas de manera directa.

La razón de ser de la Cuarta Transformación es la democracia, regresar a la democracia, hacerle honor. Es un proceso democratizador que, por definición, necesita de la participación del pueblo. El gobierno del pueblo.

La oposición (panista, priista, independiente) se dice defensora de la democracia ante la hegemonía marrón.

Sobre todo, se dicen defensores de la democracia en Venezuela. [Risas.] Cuando hubo fraude en México, lo respaldaron, y decían que eso era democracia. Y hoy quieren convencernos de que esto es dictadura. Estamos viviendo como en universos paralelos (para-lelos). Jajaja.

Cuando hubo fraude en México, lo respaldaron, y decían que eso era democracia. Y hoy quieren convencernos de que esto es dictadura. Estamos viviendo como en universos paralelos (para-lelos).

Sin embargo, los alegatos de la derecha no cuajan. Y crece cada vez más un sector de la opinión, a contrapelo del relato dominante de los medios, que cree en el gobierno, en el proyecto de López Obrador.

A eso iba. ¿Cuál es el futuro de la oposición (no sólo la partidista, disminuida y fragmentada) que se agrupa en Nexos, Letras Libres -o en la opinión de la televisión y los diarios-, y a la que rechaza una inmensa parte de los ciudadanos?

Les pasaron varias cosas. La primera fue que su proyecto se desgastó, dio de sí, se desacreditó y fracturó. Y fue revocado desde la Casa Blanca, con Trump. Se quedaron huérfanos. El proyecto de la derecha era el bloque económico de América del Norte; en México, este proyecto significó el incrementó de la corrupción y de la delincuencia.

Cuando tú pones en el centro de una sociedad los valores del mercado, lo que sucede es que la sociedad se cosifica, un sálvense quien pueda que se hizo sistema, y gobierno. Ahora bien, la derecha mexicana está en crisis pero está lejos de ser derrotada. Tienen mucha fuerza, mucha presencia, nexos internacionales, capital (todo el que quieras), y a los medios de comunicación de su lado. En particular, los grupos de Krauze, Aguilar Camín, Castañeda funcionan como estanques de pensamiento (think tanks). Ese es el futuro que tienen: la construcción de narrativas para la derecha. Operan, ponen a prueba cuál funciona y cuál no, son protagonistas, cobran por ello y así seguirán.

Pero es precisamente esto lo que te quería comentar hace un momento. Personalmente, qué busco al dirigir el IFP de Morena: que aun en el rincón más apartado de país, en el más olvidado, tú encuentres una defensa intelectual, un análisis de coyuntura. Que alguien ahí pueda entender lo que está pasando y pueda dialogar y explicar lo que está ocurriendo a sus vecinos, amigos, familiares, compañeros de trabajo. Y actuar.

Y te voy a dibujar una utopía.

A ver…

Mi ideal es que antes de la explosión, hablo de Tlahuelilpan (en Hidalgo), hubieran ido dos o tres cuadros de Morena para decirles: «esto no está bien», «esto no se puede hacer y es peligroso». Y que los hubieran escuchado. Y que esos cuadros tuvieran la suficiente presencia, credibilidad, como para que alguien les hubiera hecho caso. Ese es el objetivo. No es poca cosa.

Algunos piensan que así como Peña es responsable de la supuesta incineración de los 43 normalistas de Ayotzi, Andrés Manuel es responsable de los hasta hoy 125 fallecidos en Tlahuelilpan. Pienso en México Libre, el partido de los Calderón, donde ya hablan de una «responsabilidad del estado».

¡Me parece una estupidez! Discúlpame, pero así me lo parece. Ese es un partido de un sector muy descompuesto del régimen neoliberal, yo diría que hasta penoso. Si ese es el gran proyecto de la derecha mexicana, podemos estar tranquilos. ¡Es un despropósito! Margarita Zavala contendió por la presidencia e hizo fraude para inscribirse, con las firmas que presentó. Así lo informó el INE, y aun así la avalaron. O sea, no me merece ningún respeto. Y Felipe Calderón, bueno siempre será el hombre que consiguió la presidencia con otro fraude electoral… ¡Qué te digo! Hasta ahí llega su credibilidad.

Si ese es el gran proyecto de la derecha mexicana, el partido de los Calderón, podemos estar tranquilos. ¡Es un despropósito!

Parte de los analistas de siempre aseguran que la oposición verdadera al régimen de Andrés Manuel vendrá desde Morena. ¿Concuerdas con esta opinión?

Mira, yo creo que la oposición vendrá de todas partes. Y ante eso, hay que estar preparados. Para ello es necesario mantenernos como un movimiento crítico. Me dicen, muchos: «ahora tú eres el oficialista». Pues sí, y no. En realidad, éste es un gobierno que está en oposición al gobierno mundial. ¿De qué están hablando? Sí hay un gobierno mundial, y tienen sus organismos: el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Grupo de los Siete, y de los quién sabe qué.

Creo firmemente que el régimen dominante es el neoliberal, lo es en México y lo es en el mundo, a pesar de que el presidente no se alinea a este eje. Ahora se hace llamar Grupo de Lima. Y lo que estamos haciendo se opone a ello, va a contrapelo del Consenso de Washington.

¿Me estás diciendo que Andrés Manuel sigue siendo oposición?

Por supuesto.

«No tengo derecho a fallar». ¿Qué piensas de esta frase, por derecho propio, histórica?

[Risa nerviosa.] Déjame decirte que yo a veces me despierto con esas palabras en la cabeza, y el corazón pum, pum, pum…

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